Para aplicar de modo estricto el Sistema Zonal, debemos hacer mediciones con un fotómetro de tipo Spot, que es un fotómetro de luz reflejada dotado de un visor y que mide un ángulo de aproximadamente 1 grado.
Cada una de las mediciones que hacemos sobre el objeto a fotografiar se debe comparar con una escala realizada de acuerdo a la combinación película-papel-revelador que usemos, y allí tendremos un “mapa” de como resultará nuestra foto.
El truco consiste en que no reaccionará de igual modo un sistema compuesto de Película Tri-X expuesta normalmente, copiada en ampliadora de difusor sobre papel grado 2 que otro compuesto de la misma película forzada a 800 ASA, copiada en ampliadora de condensador sobre papel grado 4.
De modo tal que ante un sujeto poco contrastado podemos elegir un material que nos permita recrear las 11 zonas, o al revés, ante un sujeto hiper-contrastado como un paisaje a pleno sol elegir la combinación película-papel-revelador que nos permita controlar el grado de visualización de sombras y brillos.
Cuando trabajamos con sistemas que no son variables en su procesado, como la película reversible, lo que hace por nosotros el Sistema Zonal es “avisarnos “ cuando un tono desaparecerá en las tinieblas, o cuando un brillo se convertirá en una zona totalmente blanca sin color ni relieve.

Zonas Digitales

Llegados a este punto, no podemos evitar la comparación entre el Sistema de Zonas y el análisis que hacen de la imagen los sistemas de fotografía digital.
Cuando hacemos una toma digital, o cuando scaneamos una fotografía, la imagen se descompone en una serie de píxeles que conforman el archivo final. Cada uno de los pixeles tiene un valor numérico determinado, por lo que es fácil determinar en que “Zona” puede estar una determinada porción de la imagen comparando el valor de los pixeles con una escala de grises dividida en 11 zonas e impresa en el material en el que vamos a imprimir la foto final.

Un método práctico

No existe un «Sistema de Exposición Zonal Digital«, por lo que voy a proponer un método de trabajo experimental que incorpora el “Sistema Zonal” al modo en que analizamos una imagen para fotografiarla digitalmente:

• Creamos un archivo que contenga un degradé de valores de gris 0 a 255. Estos 256 valores de gris son todos los que Photoshop puede discriminar.
• Creamos en el mismo archivo 11 de parches de gris yuxtapuestos, de acuerdo a la imagen Número 2. Estos parches presentan un intervalo regular entre los valores de 0 y 255
• Imprimimos este archivo en el sistema de impresión sobre el que vamos a trabajar. En este caso elegimos el minilab digital Fuji Frontier.
• Ahora, con la copia de las escalas de gris ya impresa y a la vista, vamos a hacer nuestra primera toma usando el sistema zonal. Nos colocamos frente al sujeto y hacemos una lectura de luz incidente, o lo que es lo mismo, de la luz reflejada por una carta gris 18%. El gris medio quedará registrado entonces en la zona V, con un valor de gris de 128 para Photoshop.
• Comparamos las lecturas puntuales de cada parte del sujeto (hechas con el Spot Meter, con el fotómetro puntual de la cámara o simplemente acercándonos con el fotómetro de cuadro general de la cámara a cada punto de la imagen) con los parches de gris impresos en la copia de prueba. El Sistema Zonal contempla 11 pasos de gris, que representan un intervalo de exposición de 1 a 1024 veces, o dicho de otro modo de 11 EV o puntos de diafragma. No todos los sistemas de toma permiten este intervalo, de modo que si exponemos correctamente para la Zona V, nuestra carta de zonas nos informará como nos rendirá cada uno de los tonos por encima o por debajo de esa zona en un sistema de impresión determinado.
• Hacemos la toma. Ya tenemos una información bastante aproximada de cómo rendirán cada uno de los valores en papel fotográfico.
• Abrimos la foto en Photoshop y abrimos al mismo tiempo el archivo de la copia de prueba. Efectuamos mediciones con la herramienta Info comparando estas mediciones con los parches de gris de la copia de prueba. Aquí podremos ver, mas allá de los tonos que nos muestre el monitor, los tonos que verdaderamente se imprimirán.